Si el dulce es tu pasión, de seguro lo acompañas con una deliciosa cápsula de café de tu sabor preferido. Pero alguna vez te has detenido a pensar si es lo mismo repostería y pastelería. Posiblemente no, de ser así, a continuación te hablaremos de ello. 

En el mundo de la elaboración de dulce encontramos dos términos de uso frecuente, tanto en libros, en las escuelas especializadas, revistas, recetas, pero que para el común denominador de las personas no suele ser sencillo diferenciar, de hecho se emplean las dos para referirse a distintas cosas. Y ellas son: repostería y pastelería. 

¿Entonces no son lo mismo repostería y pastelería?

Cuando te conviertes en un profesional de esta área, o incluso docente, resulta muy familiar que te hagan dicha pregunta y no siempre resulta sencillo de contestar, incluso para los mismos conocedores del tema. La razón es sencilla, y es que en diversas ocasiones, sobretodo en los tiempos que vivimos, se emplean de igual manera los dos términos, se asumen de manera indistinta como si fuesen sinónimos, aunque el origen de ambos términos no significan lo mismo. 

Repostería 

Hurgando en su significado más antiguo, encontramos que hace referencia a una despensa cuyo tamaño no es tan grande pero que se empleaba para guardar algún tipo de provisión. En cuanto al repostero, hace referencia a la persona que se encarga de cuidar y guardar las provisiones. Pero es importante acotar, que dichas personas para aprovechar el tiempo decidieron disponer de la despensa y comenzaron a elaborar dulces y pastas. 

Transcurrido un tiempo, esta actividad se propagó incrementando su competencia y diversificación, ya que además en estas repostería se guardaban las vajillas de plata y se les comenzó a otorgar otras responsabilidades.

La repostería convertida en panaderia

Con el paso del tiempo, las reposterías se comenzaron a abrir paso y no sólo por su función de guardar provisiones,  sino porque se habían convertido en lugares donde se producían dulces variados conjuntamente con pastas de manera artesanal, por lo que el éxito les alcanzó, y las personas podían degustar tan deliciosos platillos. La elaboración de más dulces no se hizo esperar como galletas, masas, cremas, pastas, mermeladas, merengues, por lo que se hizo necesario contar con un establecimiento propio, pues ya se habían convertido en los artesanos del dulce. 

¿Y la Pastelería? 

En cuanto a la pastelería, dicho término surge en el año 1440, gracias a los cocineros quienes la emplearon para referirse a una especialidad involucrada en la cocina cuyo enfoque era hacia los dulces. Con ello se llegó el momento en el que debió requerirse de él trabajo de determinados cocineros los cuales se especializaban en la elaboración de platos dulces, los cuales eran servidos de postre luego de la comida, dando paso de esta manera al pastelero. Por lo tanto, el pastelero era la persona cuya responsabilidad era la elaboración de los pasteles, tartas y otros dulces en las cocinas. Mientras que la pastelería se trataba del lugar en dónde se elaboraban los dulces en una cocina, restaurante u hotel, pero que luego con el tiempo surgieron establecimientos donde se expendian estos pasteles.